PSE 5

“Aunque no tengas la idea perfecta al comenzar, puedes adaptarte”

Victoria Ransom
Gafas de FOL. Formación y Orientación Laboral. FOL. Empresa e Iniciativa Emprendedora. EIE.

Llegar a encontrar una idea de negocio no es fácil, requiere de tiempo y de una profunda reflexión (ya te habrás dado cuenta…). Analizamos en este momento en qué consiste realmente una buena idea de negocio para ultimar la idea que se va a llevar a cabo en el Proyecto de Simulación Empresarial. A través de la propuesta de algunas actividades y consideraciones, vamos a realizar un primer trabajo con la idea empresarial “depurada”.

Vamos a comenzar trabajando con la hipótesis de valor. Una hipótesis es una suposición que hacemos las personas, basándonos en nuestros conocimientos y creencias. La hipótesis de valor consiste en aquella hipótesis que refleja si tu solución, ya sea producto o servicio, es útil o no para el consumidor/a o cliente (y si luego va a querer pagar por conseguirla): ¿hay demanda de ello? En caso de ser es algo nuevo, ¿existe un vacío, una necesidad que haya que suplir?

Esto está relacionado con lo que Steve Blank llama encaje cliente-problema, problema-solución y producto-mercado.

En el ámbito empresarial, esta hipótesis hay que validarla porque de lo contrario, los cimientos sobre los que se apoya la empresa se convierten en estructuras muy débiles. Así pues, el siguiente paso consistirá en la validación de tu hipótesis, es decir, conocer si, efectivamente tu producto y/o servicio es deseable y viable.

Vamos a ver si tu idea es realmente interesante o hay que darle “una vuelta de tuerca” más. Para utilizaremos la técnica SCAMPER: es una técnica que se utiliza para desarrollar o mejorar productos o servicios (en nuestro caso, tu idea de negocio simulado).

Pero con las conclusiones que sacamos con la técnica SCAMPER no nos basta. Para validar nuestra idea deberás contactar con clientes potenciales, con personas usuarias, conocer qué necesidades tienen y si tu idea satisface sus problemas. ¿Y cómo se hace esto? Pues de múltiples formas, por ejemplo, a través de entrevistas personalizadas, de encuestas, de dar a conocer en ferias o stand el producto o servicio, etc.

Para ello, trabajaremos a partir de ahora con el concepto de producto mínimo viable, que nos servirá para probar las hipótesis básicas del negocio y validar el interés, las necesidades del mercado y la mejor adaptación a esas necesidades o dolores del público objetivo.

Pero no nos precipitemos, vayamos poco a poco… te propongo hacer una encuesta.

Para realizarla, uno de los recursos que pueden utilizarse (y que seguro que ya conoces) es Google Forms. En este tutorial se explica de forma sencilla cómo utilizarlo. Lo más importante es el diseño de las preguntas, a partir de ahí se obtienen datos relevantes para analizar los resultados, evaluar y corregir el modelo de negocio.

Para obtener más información para la realización del estudio de mercado, te pueden ayudar las fichas socioeconómicas de este enlace.

Para crear una encuesta que realmente sirva para validar tu producto o servicio debes pensar en preguntas absolutamente eficaces a tu propósito. Sé que no es fácil, por eso te facilito algunos links que pueden ayudarte y traerte algo de luz. Pero no te conformes solo con estos, hay ¡muchos más!, te animo a investigar.

Llegados hasta aquí no me queda más que felicitarte, no es fácil. A partir de ahora vamos a trabajar otros aspectos de nuestro negocio simulado, ¿continuamos?

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